¿Recuerdan ese tipo de artículos donde exponíamos la problemática a la par que proponíamos soluciones para la situación en el Sahara Occidental?. Desde aquí, intentamos huir de ese tipo de soluciones inmediatas que a todos en milésimas de segundo se nos ocurrirían al ver la situación. Soluciones (si bien necesarias) del tipo: Cese de la violencia por parte del Estado autoritario de Marruecos, derribo del muro de la vergüenza o bien, solicitar más ayuda internacional etc.
Para quienes lleguen nuevos, pueden ver la situación actual en: Proyecto Sahara I: Toma de contacto. Para quienes quieran ver la primera de las propuestas, como es la obtención de agua a través de las escasas precipitaciones, vean: Proyecto Sahara II: Obtener agua de los Uadis.
La anterior propuesta, se centraba en un tema muy relacionado con la realidad y bastante viable a pesar de las escasas condiciones económicas. La propuesta que ahora se pretende describir, entra un poco en el terreno de la utopía, pero sin alejarse al menos de la posibilidad constructiva de su implantación con los medios tecnológicos disponibles.
Se trata del proyecto, tal como se ve en la imagen, de la instalación de una nueva ciudad de nueva planta, adaptada a las condiciones rigurosas del desierto caluroso (hay que recordar que existen desiertos fríos). Sabemos que las condiciones actuales de bloqueo y expulsión del país del pueblo saharaui, hacen que solo sea posible la instalación de campamentos provisionales (provisionales con casi 40 años de existencia). Quizás un avance hacia los territorios liberados por el Frente Polisario, puedan hacer pensar en instalar alguna ciudad de nueva planta donde alojar a los refugiados. Eso si, todo gira entorno a la presencia de agua o su recogida.
Hablar de proyecto de ciudad, es una tarea más que complicada. Muchos arquitectos o ingenieros famosos, intentaron este reto, unos con más suerte (como la Ciudad Lineal de Arturo Soria), y otros con menos suerte (como el Proyecto y ejecución de Chandigarh por Le Corbusier). Nuestras premisas deben ser la de crear un entorno compuesto por una superposición de capas (superposición de usos, funciones, etc), para intentar garantizar el éxito (obtenido en proporción al mayor uso del espacio público por sus habitantes).
A continuación, pasamos a describir nuestra propuesta de ciudad según ciertos temas que afectan a toda ciudad que se plazca.
ORGANIZACIÓN FORMAL Y VOLUMÉTRICA
Dicha ciudad esta diseñada para instalarse en las condiciones más rigurosas del desierto, como es la zona interior, y a ser posible sobre el desierto dunar o desierto de arena. Sin embargo, podría ser posible trasladar el modelo al desierto de piedra o sobre Hamadas (el caso donde se asientan los campamentos de Tindourf en Argelia).
En la parte superior izquierda de la imagen, aparece el diseño en planta de la ciudad con el método de fondo y figura. Como se aprecia, la ciudad se organiza sobre anillos concéntricos, una estructura de crecimiento ilimitado según las previsiones que puedan realizarse. El punto central de la ciudad, corresponde, por su importancia, a la construcción del "Gran depósito de abastecimiento de Agua". El protagonismo principal, corresponderá a este elemento, vital para la subsistencia de la ciudad, sustituyendo quizás ese culto a las religiones, por medio de iglesias, mezquitas, etc. por el culto al agua (elemento quizás más sobrevalorado en otras culturas), un elemento real y provechoso en comparación con la inutilidad de los edificios religiosos. Este elemento, se analizará con más detalle en una próxima entrega en Proyecto Sahara IV.
Para frenar el avance dunar (no os podéis imaginar lo que una duna puede avanzar en el desierto), y evitar de esta forma que las dunas puedan soterrar la ciudad, se intentará anclar las dunas perimetrales, mediante la plantación de uno o varios anillos verdes (como puede verse en al imagen), con vegetación de poco consumo de agua y adaptada al desierto. Conforme se avanza al interior, la vegetación irá ocupando menos manzanas, y ante el crecimiento de la ciudad, la edificación irá ocupando manzanas de los anillos, dejando algunas manzanas en verde, y trasladando la vegetación a anillos más perimetrales.
Además de este crecimiento en anillos, todas las circunferencias serán atravesadas por 2 ejes ortogonales (perpendiculares) al estilo romano (ejes cardo y decumano), orientados a norte-sur y este-oeste, para facilitar el urbanismo atendiendo al soleamiento (por su gran importancia en dicha región) y la búsqueda de sombras.
EL ESPACIO PRIVADO Y LOS MEDIOS DE PRODUCCIÓN
Con la llegada del boom inmobiliario, en especial en el sur y el levante costero español, este tipo de espacio compite con el espacio público de forma escandalosa, mediante en negocio de la especulación. Nuestra intención es evitar este fenómeno individualista a toda costa.
Apostamos por un modelo de manzana similar al empleado por Ildefonso Cerdà en el Ensanche de Barcelona, pero modificando la manzana para adaptarla a cada uno de los anillos concéntricos, y creando una fachada perimetral continua de cara a la calle, creando ese diálogo entre la parte noble de la edificación como es la fachada y el espacio público, que se ha ido perdiendo con la construcción de esas odiosas urbanizaciones privadas de bloques de viviendas con vallado perimetral. Apostar por el tipo de manzana compacta, reduce el índice de robos y es la más apropiada para el clima desértico, al proteger el interior de los fuertes vientos y la creación de beneficiosas sombras.
En cuanto al programa de usos, trabajamos bajo el lema: ninguna familia sin medios de producción. En el interior de la manzana, cada familia dispondrá de un terreno para hacerlo productivo, bien mediante el uso de la agricultura (bien protegida de los vientos por las fachadas perimetrales), bien como criadero de ganado o bien mediante un uso industrial asumible para la convivencia (como pueda serlo un taller de reparación).
Las edificaciones serán como máximo de 2 alturas, dejando la planta baja para uso comercial del negocio familiar (escaparates comerciales), y dejando las plantas primera y segunda como residencia.
Esta disposición, puede dar lugar además, a la agrupación de varios negocios en cooperativas e incluso a la especialización de varias manzanas de la ciudad en algún gremio especializado.
EL ESPACIO PÚBLICO
A parte de los 2 amplios ejes perpendiculares y las calles en forma de anillo, según sea el tamaño de la ciudad y sus sectores, crecerán en ciertas intersecciones, plazas semicirculares, donde incluso poder colocar "gran depósito de abastecimiento de agua", si así se requiere.
Como ya sabemos, el soleamiento en el desierto, es excesivo. Una ciudad aquí sin sombras significa una ciudad desierta en sus calles. Es importantísimo crear sombras. El recurso de la vegetación con arboles de mucha sombra, es prácticamente inviable por las condiciones extremas. Allá donde existan amplias avenidas o calles, se colocarán elementos lineales en forma de T (como se aprecia en la imagen en primer plano), que protejan al viandante del radiante sol.
En cuanto al transporte, no se permitiría el uso del vehículo privado (el coche). Es obvio que en una situación extrema, hay que ahorrar de todos los sitios, y apostar de forma clara por el transporte público, o bien por el transporte privado barato (bicicleta o camello para cortas distancias). Se apostara por el tranvía, colocado en el centro de avenidas y calles, para los trayectos largos por la ciudad. Se permitirá el paso de vehículos de urgencias, tales como bomberos o ambulancias.
Tal como se aprecia, las tuberías , canalizaciones y cableado, irán alojados en el subsuelo que hay debajo de los viales del tranvía para un mayor orden en la disposición.
Los elementos publicitarios, tales como grandes vallas, paneles etc, quedarán prohibidos por su suciedad visual, y se alojarán en pantallas CPU instaladas en los elementos en T
GESTIÓN DE LA ENERGÍA
Aunque parezca evidente, en este caso al evidencia manda, por lo tanto, se apostará claramente por la autosuficiencia energética por medio de los recursos que el desierto ofrece. Al igual que ocurre en la normativa española, se instalarán paneles solares en las cubiertas de las viviendas, de forma obligatoria. Se intentará que toda vivienda sea autosuficiente en cuanto al balance eléctrico, algo fácil de conseguir en el desierto. Incluso los edificios públicos, a la mínima oportunidad, dispondrán de enormes paneles para generar la energía necesaria (véase el ejemplo del "gran depósito de abastecimiento de agua").
En caso de falta de energía eléctrica, se instalarían en las afueras, grandes molinos de viento, que aprovecharían los fuertes vientos del desierto, como suplemento a la energía aportada por la radiación solar.
De esta forma, se apuesta por la limpieza y autosuficiencia energética frente a las energías provenientes de los carburantes.
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---> Este artículo, posee opiniones debatidas en otros espacios web 2.0, en un artículo a parte como continuación de este mismo: Opiniones a los Artículos 20.
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