Monasterio en Lucha
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S?bado, 22 de agosto de 2009

viñeta rosa luxemburgo

Comenzaremos hablando sobre esta extraordinaria revolucionaria, diciendo que su labor al frente de su defensa del trabajador fue intachable. Tal como veremos en su biografía, ya desde los 16 años se alistó a un partido obrero.
Diremos de ella, que posiblemente, fue de las más criticas y la que más usó la critica entre los revolucionarios, muy comparable con la autocritica que aplicaba a si mismo "Che" Guevara. Ella tuvo criticas para todos, y nadie se salvó por ello. Desde los reaccionarios, hasta el mismo Lenin recibieron sus criticas. Y si hablamos de la socialdemocracia alemana, ya no digamos, pues, al fin y al cabo, cuando tuvieron la oportunidad, la mandaron asesinar… Se ganó grandes amigos, y grandes enemigos, como todo aquel que es critico.
Pero incluso de quienes recibieron estas criticas, como le ocurrió a Lenin, el mismo, dedica estas palabras tras enterarse de su asesinato:
"A veces las águilas vuelan más bajo que las gallinas; pero las gallinas jamás podrán elevarse a la altura de las águilas"

Fue la máxima continuadora del marxismo. Al igual que Marx, Rosa era una auténtica lectora incansable y una autentica humanista del conocimiento, abarcando casi todos los saberes. Pero ahí no queda todo, fue posiblemente, la primera revolucionaria en defensa de la supresión de la pena capital, algo que dice mucho de su persona y sobretodo en los tiempos en los que le tocó vivir.
Fue brava y combatiente hasta en el día de su muerte, una muerte por cierto violenta, pues la mataron a golpes para luego echarla posiblemente viva al Rio. En sus últimas palabras, les lanzaba a sus verdugos (todo el aparato estatal capitalista alemán) esta consigna recogida en su último documento escrito tras analizar la situación de la derrota sufrida por los Espartarquistas:
"¡El orden reina en Berlín!, ¡esbirros estúpidos! Vuestro orden está edificado sobre arena. La revolución, mañana ya se elevará de nuevo con estruendo hacia lo alto y proclamará, para terror vuestro, entre sonido de trompetas:
¡Fui, soy y seré!
"

Efectivamente al menos para nosotros, no pasarás al olvido. Comentaremos a partir de aquí, su biografía, sus obras y sus frases, además de incluir un largo extracto de una de sus obras, en lucha contra el clero, de la que debemos aprender.

Su Lucha Anticlerical:
Lo cierto, es que todos terminan hablando de sus logros revolucionarios, y razón no les falta, pues para Rosa, lo más importante era defender el interés obrero y del campesinado. Pero vamos a abordar lo que pocos han hecho, que es estudiar su lucha anticlerical.
Ella consideró que desde los púlpitos, no se para de increpar contra quienes defienden defienden a los desposeídos de esta tierra. Los curas para ella, provocan la contrarrevolución en la masa de trabajadores, los cuales sueltan discursos incitándolos a la calma y la obediencia. Y razón no le falta.
A Continuación, extraeremos ciertos párrafos del libro de Rosa: "El Socialismo y las Iglesias", que nos ayudará a comprender su postura frente al clero.


"Desde el momento en que los obreros de nuestro país y de Rusia comenzaron a luchar valientemente contra el gobierno zarista y los explotadores, observamos que los curas en sus sermones se pronuncian con frecuencia cada vez mayor contra los obreros en lucha. El clero lucha con extraordinario vigor contra los socialistas y trata por todos los medios de desacreditarlos a los ojos de los trabajadores. Los creyentes que concurren a la iglesia los domingos y festividades se ven obligados a escuchar un violento discurso político, una verdadera denuncia del socialismo, en lugar de escuchar un sermón y encontrar consuelo religioso.[...]
Los socialdemócratas quieren el comunismo; eso es principalmente lo que el clero les reprocha. En primer lugar es evidente que los curas que hoy combaten al comunismo en realidad combaten a los primeros apóstoles. Porque éstos fueron comunistas ardientes.
Todos saben que la religión cristiana apareció en la antigua Roma, en la época de la decadencia del Imperio, [...]. La situación de Roma en la época del nacimiento de Cristo era muy parecida a la que impera actualmente en la Rusia zarista. Por una parte, un puñado de ricos viviendo en la holgazanería y gozando de toda clase de lujos y placeres; por otra, una inmensa masa popular que se pudría en la pobreza; por encima de todos, un gobierno despótico, basado en la violencia y la corrupción, ejercía una opresión implacable. Todo el Imperio Romano estaba sumido en el desorden más completo [...].
Hay una sola diferencia entre la Roma decadente y el imperio del zar; Roma no conocía el capitalismo; la industria pesada no existía. En esa época el orden imperante era la esclavitud. Los nobles, los ricos, los financistas satisfacían sus necesidades poniendo a trabajar a los esclavos que las guerras les dejaban.
Con el pasar del tiempo estos ricos se adueñaron de casi todas las provincias italianas quitándoles la tierra a los campesinos romanos. Al apropiarse de los cereales de las provincias conquistadas como tributo sin costo, invertían esas ganancias en sus propiedades, plantaciones magníficas, viñedos, prados, quintas y ricos jardines, cultivados por ejércitos de esclavos que trabajaban bajo el látigo del capataz. Los campesinos privados de su tierra y de pan fluían a la capital desde todas las provincias. Pero allí no se encontraban en mejor situación para ganarse la vida, puesto que todo el trabajo lo hacían los esclavos. Así se formó en Roma un numeroso ejército de desposeídos -el proletariado— carente inclusive de la posibilidad de vender su fuerza de trabajo. La industria no podía absorber a esos proletarios provenientes del campo, como ocurre hoy; se convirtieron en víctimas de la pobreza sin remedio, en mendigos.
La religión cristiana aparecía ante estos infelices como una tabla de salvación, un consuelo, un estímulo y se convirtió, desde sus comienzos, en la religión del proletariado romano. De acuerdo con la situación material de los integrantes de esta clase, los primeros cristianos levantaron la consigna de la propiedad común: el comunismo. ¿Qué podía ser más natural? El pueblo carecía de los medios de subsistencia y moría de hambre. Una religión que defendía al pueblo; que exigía que los ricos compartan con los pobres los bienes que debían pertenecer a todos; una religión que predicaba la igualdad de todos los hombres, tenía que lograr gran éxito.[..] Los cristianos sólo deseaban que los que poseían la riqueza abrazaran el cristianismo y convirtieran sus riquezas en propiedad común para que todos gozaran de estas cosas en igualdad y fraternidad. […]
En esa situación la sociedad se encuentra dividida en dos clases, ricos y pobres, los que viven en el lujo y los que viven en la pobreza. Supongamos, por ejemplo, que los propietarios ricos, influidos por la doctrina cristiana, ofrecieran repartir entre los pobres la riqueza que poseen en dinero, granos, fruta, ropa y animales. ¿Cuál sería el resultado? La pobreza desaparecería durante varias semanas y en ese lapso la población podría alimentarse y vestirse. Pero los productos elaborados se gastan en poco tiempo. Pasado un breve lapso el pueblo habría consumido las riquezas distribuidas y quedaría nuevamente con las manos vacías. Los dueños de la tierra y de los medios de producción producirían más, gracias a la fuerza de trabajo de los esclavos, y nada cambiaría. Bien, he aquí por qué los socialdemócratas discrepan con los comunistas cristianos. Dicen: “No queremos que los ricos compartan sus bienes con los pobres; no queremos caridad ni limosna; nada de ello puede borrar la desigualdad entre los hombres. Lo que exigimos no es que los ricos compartan con los pobres, sino la desaparición de ricos y pobres.” Ello es posible bajo la condición de que todas las fuentes de riqueza, la tierra, junto con los demás medios de producción y herramientas, pasen a ser propiedad colectiva el pueblo trabajador, que producirá según las necesidades de cada uno. Los primeros cristianos creían poder remediar la pobreza del proletariado con las riquezas dispensadas por los poseedores. ¡Eso es lo mismo que sacar agua con un colador! El comunismo cristiano era incapaz de cambiar o mejorar la situación económica, y no prosperó.
Al principio, cuando los seguidores del nuevo Salvador constituían sólo un pequeño sector en el seno de la sociedad romana, el compartir los bienes y las comidas y el vivir todos bajo un mismo techo era factible. Pero a medida que el cristianismo se difundía por el imperio, la vida comunitaria de sus partidarios se hacía más difícil. Pronto desapareció la costumbre de la comida en común y la división de bienes tomó otro cariz. Los cristianos ya no vivían como una gran familia; cada uno se hizo cargo de sus propiedades y sólo se ofrecía a la comunidad el excedente. Los aportes de los más ricos a las arcas comunes, al perder su carácter de participación en la vida comunitaria, se convirtieron rápidamente en simple limosna, puesto que los cristianos ricos dejaron de participar de la propiedad común y pusieron al servicio de los demás sólo una parte de lo que poseían, porción que podía ser mayor o menor según la buena voluntad del donante. Así, en el corazón mismo del comunismo cristiano surgió la diferencia entre ricos y pobres, diferencia análoga a la que imperaba en el Imperio Romano, y a la que habían combatido los primeros cristianos. Pronto los únicos participantes en las comidas comunitarias fueron los cristianos pobres y los proletarios; los ricos cedían una parte de su riqueza y se apartaban. Los pobres vivían de las migajas que les arrojaban los ricos y la sociedad volvió rápidamente a ser lo que había sido. Los cristianos no habían cambiado nada.[...]
Al principio, cuando la comunidad cristiana era pequeña, no existía un clero en el sentido estricto del término. Los fieles, reunidos en una comunidad religiosa independiente, se unían en cada ciudad. Elegían un responsable de dirigir el culto de Dios y realizar los ritos religiosos. Cualquier cristiano podía ser obispo o prelado. Era una función electiva, susceptible de ser revocada, ad honorem y sin más poder que el que la comunidad estaba dispuesta a otorgarle libremente. A medida que se incrementaba el número de fieles y las comunidades se volvían más numerosas y ricas, administrar los negocios de la comunidad y ejercer un puesto oficial se volvió una ocupación que requería mucho tiempo y dedicación. Puesto que los funcionarios no podían realizar estas tareas y dedicarse al mismo tiempo a sus ocupaciones, surgió la costumbre de elegir entre los miembros de la comunidad un eclesiástico que se dedicaba exclusivamente a dichas funciones. Por tanto, estos empleados de la comunidad debían recibir una compensación por su dedicación exclusiva a los negocios de ésta. Así se formó en el seno de la Iglesia una nueva casta de empleados, separada del común de los fieles: el clero. Paralelamente a la desigualdad entre ricos y pobres, surgió la desigualdad entre clero y pueblo. Los eclesiásticos, elegidos al comienzo entre sus iguales para cumplir una función temporaria, se elevaron rápidamente a la categoría de una casta que dominaba al pueblo.[...]
Desde el siglo IV los eclesiásticos de las diversas comunidades se reunían en concilios. El primer concilio se reunió en Nicea en el 325. Así se formó el clero, sector aparte y separado del pueblo. Los obispos de las comunidades más fuertes y ricas pasaron a dominar los concilios. Es por eso que el obispo de Roma se colocó rápidamente a la cabeza del conjunto de la cristiandad y se convirtió en Papa. Así surgió un abismo entre el pueblo y el clero dividido jerárquicamente.
Al mismo tiempo, las relaciones económicas entre el pueblo y el clero sufrieron cambios profundos. Antes de la creación de esta orden, todo lo que los miembros ricos de la Iglesia aportaban al fondo común era propiedad de los pobres. Después, gran parte de los fondos empezaron a ser utilizados para pagarle al clero que administraba la Iglesia. Cuando, en el siglo IV, el gobierno comenzó a proteger a los cristianos y a reconocer que su religión era la dominante, cesaron las persecuciones, los ritos ya no se celebraron en catacumbas ni en casas modestas sino en iglesias cuya magnificencia era cada vez mayor. Estos gastos redujeron aun más las sumas destinadas a los pobres. Ya en el siglo V los haberes de la Iglesia se dividían en cuatro partes: una para el obispo, la segunda para el clero inferior, la tercera para la manutención de la Iglesia y la cuarta para su distribución entre los pobres. La población cristiana pobre recibía, por tanto, una suma igual a la que el obispo tenía para él solamente.
Con el pasar del tiempo se perdió la costumbre de asignar a los pobres una suma determinada de antemano. Por otra parte, a medida que aumentaba la importancia del clero superior, los fieles perdían el control sobre las propiedades de la Iglesia. Los obispos dispensaban limosna a los pobres a voluntad. El pueblo recibía limosna de su propio clero. Y eso no es todo. En los comienzos de la cristiandad los fieles hacían ofrendas según su buena voluntad. A medida que la religión cristiana se convertía en religión de Estado, el clero exigía que tanto los pobres como los ricos hicieran aportes. Desde el siglo VI el clero impuso un impuesto especial, el diezmo (la décima parte de la cosecha) a pagar a la Iglesia. Este impuesto cayó como una carga pesadísima sobre las espaldas del pueblo; en la Edad Media se convirtió en un verdadero infierno para los campesinos oprimidos por la servidumbre. Este diezmo se imponía a cada pedazo de tierra, a cada propiedad. Pero era el siervo quien lo pagaba con su trabajo. Así los pobres no sólo perdieron el socorro y la ayuda de la Iglesia, sino que vieron cómo los curas se aliaban a los demás explotadores: -los príncipes, nobles y prestamistas. [...]
De esta manera la Iglesia adquirió riquezas enormes. Al mismo tiempo el clero dejó de ser el “administrador” de la riqueza que la Iglesia le había confiado.
Declaró abiertamente en el siglo XII, en una ley que, dijo, provenía de las Sagradas Escrituras, que la riqueza de la Iglesia no pertenece a los pobres sino al clero y, sobretodo, a su jefe, el Papa. Por tanto los puestos eclesiásticos eran la mejor posibilidad de gozar de una buena renta.[...]"


Rosa continua aún más con esta historia, pero muchos ya conoceréis como actuó la iglesia a partir de la Edad Media. Lo importante, era citar esta explicación que Rosa da de porqué la iglesia nunca mira hacia el pueblo y gira la cabeza a la derecha. En este escrito termina diciendo:


"El clero posee dos armas para combatir a la socialdemocracia. En los lugares en que el movimiento obrero empieza a cobrar fuerzas, como es el caso de nuestro país, donde las clases poseedoras tienen la esperanza de aplastarlo, el clero combate a los socialistas con sermones, calumniándolos y denunciando la “codicia” de los trabajadores. Pero en los países donde hay libertades democráticas y el partido obrero es fuerte, como en Alemania, Francia, Holanda, el clero busca otros métodos. Oculta sus verdaderos propósitos y no enfrenta a los obreros como enemigo sino como amigo falso. Así se puede ver a los curas organizando a los obreros en sindicatos “cristianos”. Así tratan de atrapar a los peces en la red, atraer a los obreros a la trampa de esos sindicatos falsos, donde se enseña humildad, a diferencia de las organizaciones socialdemócratas, cuyo objetivo es que los obreros luchen y se defiendan."


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Su biografía:

Rosa Luxemburgo nació el 5 de marzo de 1870 o 1871 en Zamosc, cerca de Lublin, en la Polonia entonces controlada por Rusia, en el seno de una familia de origen judío. Al mudarse a Varsovia, Rosa asistió a un instituto femenino de segunda enseñanza (Gymnasium) desde 1880. Incluso a esa edad tan temprana, Rosa aparece ya como miembro del partido polaco izquierdista "Proletariat" desde 1886.
En 1887 Rosa terminó la educación secundaria con un buen expediente, pero tuvo que huir a Suiza en 1889 para evitar su detención. Allí asistió a la Universidad de Zurich junto a otras figuras socialistas, como Anatoli Lunacharsky y Leo Jogiches, estudiando filosofía, historia, política, economía y matemáticas de forma simultánea. Sus áreas de especialización fueron la Teoría del Estado, la Edad Media y las crisis económicas y de intercambio de stock.
En 1893, junto a Leo Jogiches y Julián Marchlewski (alias Julius Karski), fundaron el periódico "La causa de los trabajadores (Sprawa Robotnicza), oponiéndose a las políticas nacionalistas del Partido Socialista Polaco y con Leo Jogiches cofundó el Partido Socialdemócrata del Reino de Polonia (SDKP), que posteriormente se convertiría en el Partido Socialdemócrata del Reino de Polonia y Lituania (SDKPiL) al unirse a la organización socialdemócrata de Lituania.
En 1898, Rosa Luxemburgo obtuvo la ciudadanía alemana al casarse con Gustav Lübeck, y se mudó a Berlín. Allí participó activamente con el ala más izquierdista del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), definiendo claramente la frontera entre su fracción y la teoría revisionista de Eduard Bernstein, atacándole en 1899 en un folleto titulado "¿Reforma Social o Revolución?". La habilidad retórica de Rosa pronto la convirtió en una de las líderes portavoces del partido. Ella denunció repetidamente el creciente conformismo parlamentario del SPD frente a la cada vez más probable situación de guerra.
Entre 1904 y 1906 su trabajo se vio interrumpido a causa de tres encarcelamientos por motivos políticos. Sin embargo, Rosa Luxemburgo mantuvo su actividad política; en 1907 tomó parte en el V Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso en Londres, donde se entrevistó con Lenin. En el Segundo Congreso Socialista Internacional en Stuttgart, presentó la resolución - que fue aprobada - de que todos los partidos obreros europeos debían unirse para evitar la guerra.
Por esos años, Rosa comenzó a enseñar marxismo y economía en el centro de formación del SPD en Berlín.
El 28 de julio de 1914 comenzó la Primera Guerra Mundial. Todos los representantes socialdemócratas votaron a favor de la propuesta e incluso el partido llegó a declarar una tregua con el gobierno, prometiendo abstenerse de declarar huelgas durante la guerra. Para Rosa Luxemburgo, esto fue una catástrofe personal que incluso la llevó a considerar la posibilidad del suicidio: el revisionismo, al cual se había opuesto desde 1899, había triunfado y la guerra estaba en marcha.
Junto con Karl Liebknecht, Clara Zetkin y Franz Mehring, creó el grupo Internacional el 5 de agosto de 1914, el cual se convertiría posteriormente el 1 de enero de 1916 en la Liga Espartaquista. Escribieron gran cantidad de panfletos ilegales firmados como "Espartaco", emulando al gladiador tracio que intentó la liberación de los esclavos de Roma. Incluso la misma Rosa Luxemburgo adoptó el apodo de "Junuis", tomado de Lucius Junius Brutus, el cual se considera fundador de la República de Roma.
El 28 de junio de 1916 Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht fueron sentenciados a dos años y medio de prisión por su lucha contra la financiación de la guerra. Durante su estancia en la penitenciaría fue trasladada dos veces, primero a Poznan y posteriormente a Breslau. Durante este tiempo escribió varios artículos usando el seudónimo de "Junius", los cuales fueron sacados clandestinamente de la cárcel y publicados ilegalmente.
En 1917, cuando los EE. UU. intervinieron en el conflicto, la Liga Espartaquista se afilió al Partido Socialdemócrata Independiente de Alemania (USPD), compuesto también por antiguos miembros del SPD opuestos a la guerra, fundado por Karl Kautsky. El 9 de noviembre de 1918 el USPD llegó al poder como gobernante de la nueva república junto con el SPD.
Rosa Luxemburgo salió de la cárcel de Wroclaw el 8 de noviembre; Liebknecht lo había hecho poco antes y había ya comenzado la reorganización de la Liga Espartaquista. Juntos crearon el periódico "La Bandera Roja", en uno de cuyos primeros artículos Rosa reclamó la amnistía para todos los prisioneros políticos, abogando por la derogación de la pena de muerte.
El 1 de enero de 1919 la Liga Espartaquista junto a otros grupos socialistas y comunistas (incluyendo la Internacional Comunista Alemana, IKD) crearon el Partido Comunista de Alemania (KPD), principalmente gracias a la iniciativa de Karl Liebknecht y Rosa Luxemburgo. Esta última apoyó que el KPD se involucrara en la asamblea constitucional nacional - la que finalmente acabaría fundando la República de Weimar - pero su propuesta no tuvo éxito. En enero una segunda ola revolucionaria sacudió Alemania, la cual algunos de los líderes del KPD - incluida Rosa Luxemburgo - no deseaban promover, previendo que iba a acabar mal (aunque otros intentaron aprovecharse). En respuesta al levantamiento, el líder socialdemócrata Friedrich Ebert utilizó a la milicia nacionalista, los "Cuerpos Libres" (Freikorps), para sofocarlo. Tanto Rosa Luxemburgo como Liebknecht fueron capturados en Berlín el 15 de enero de 1919, siendo asesinados ese mismo día. Rosa Luxemburgo fue golpeada a culatazos hasta morir, y su cuerpo fue arrojado a un río cercano. Liebknecht recibió un tiro en la nuca, y su cuerpo fue enterrado en una fosa común. Otros cientos de miembros del KPD fueron asesinados, y los comités suprimidos.

Sus Obras:
Debemos decir, que no hemos podido recopilar del todo sus obras. Agradeceríamos la ayuda de alguien, que nos diga donde completar esta lista incompleta.

  1. ¿Reforma social o revolución? - (1899)
  2. La crisis socialista en Francia
  3. Estancamiento y progreso del marxismo
  4. Problemas organizativos de la Socialdemocracia
  5. El socialismo y las iglesias
  6. Huelga de masas, partido y sindicatos - (1906)
  7. ¿Qué es la economía?
  8. La Acumulación del capital I y II- (1913)
  9. Utopías pacifistas
  10. El Folleto Junius: La crisis de la socialdemocracia alemana - (1916)
  11. El espíritu de la literatura rusa: La vida de Korolenko
  12. Introducción a la economía política - (1916-17)
  13. La Revolución Rusa
  14. Contra la pena capital
  15. Discurso ante el Congreso de Fundación del Partido Comunista Alemán

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Frases Celebres:

  • "La libertad es siempre y exclusivamente libertad para el que piensa de otro modo".
  • "La venganza es un placer que dura solo un día; la generosidad es un sentimiento que te puede hacer feliz eternamente".
  • "La libertad no es nada cuando se convierte en un privilegio".
  • "Socialismo o barbarie"
  • "La libertad, sólo para los miembros de gobierno, sólo para los miembros del Partido, aunque muy abundante, no es libertad del todo. La libertad es siempre la libertad de los disidentes. La esencia de la libertad política depende no de los fanáticos de la justicia, sino de los efectos vigorizantes y benéficos de los disidentes. Si "libertad" se convierte en "privilegio",la esencia de la libertad política se habrá roto".
  • "Quien no se mueve, no siente las cadenas".
  • "El día en que la clase obrera comprenda y decida no tolerar más guerras, la guerra será imposible".
  • "Sin elecciones generales, sin libertad irrestringida de prensa y reunión, sin una libre lucha de opiniones, la vida muere en cada institución pública, se convierte en una mera semejanza de la vida, en la que solo la burocracia permanece como elemento activo".
  • "En medio de la tormenta… y aquello que se aprende con ardor se arraiga profundamente".
  • "El marxismo es una cosmovisión revolucionaria, que constantemente tiene que luchar por nuevos conocimientos, que no hay nada que desprecie tanto como el aferrarse a formas que alguna vez fueron validas, que conserva su fuerza vital de la mejor manera en la autocrítica y en el tronar de la historia".

Este mismo artículo, ha servido de base para crear (por parte de Monje_roj0), el artículo referente a Rosa Luxemburgo, en la enciclopedia virtual WikiRoja
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AVISO IMPORTANTE
---> Este artículo, posee opiniones debatidas en otros espacios web 2.0, en un artículo a parte como continuación de este mismo: Opiniones a los Artículos 9.
--->Para leer y ver correctamente este artículo, deben tener instalados en vuestra computadora, las siguientes Fuentes Tipográficas:
* Franklin Gothic Book; * Century.



Escrito por: monje_roj0 a las 0:01   en la sección: Ilustres Humanos

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El Debate a este artículo
La Opinión de:   Leningrad
Lunes, 24 de agosto de 2009  a las   5:54
Una ?nica puntualizaci?n: en la IGM, cuando en el parlamento alem?n se realiz? la votaci?n de los cr?ditos de guerra, Karl Liebknecht vot? en contra de los mismos, siendo el ?nico parlamentario socialdem?crata que lo hizo.
La Opinión de:   Invitado
Domingo, 28 de marzo de 2010  a las   22:29
Solo un peque?o apunte,la frase "Socialismo o barbarie" no es de Rosa, ella lo cita en el Folleto Junius y dice: "Como dijo un d?a F.Engels (...) "La sociedad capitalista se halla ante un dilema: avanzar hacia el socialismo o regresi?n a la barbarie".
Solo eso, existe la creencia de que es de Rosa.Salud. Janus 2010.