
Escrivá ha diseñado la estructura del Opus Dei copiando a los jesuitas en su organización, pero mezclando el carácter de logia secreta de los masones, más un ingrediente totalitario. En cuanto a fondo, es católico fundamentalista, desgraciadamente ha absorbido lo más oscuro del catolicismo y le ha añadido un tinte político fascista. Por eso prosperaron en la dictadura de Franco, con Pinochet, Videla, y en el Perú tuvieron gran influencia con la dictadura fujimontesinista, encabezados por el cardenal Cipriani. La característica secreta les hace negar ante los demás su ideología totalitaria, lo cual sólo lo revelan a medida que el reclutado avanza en la orden. Al Opus Dei lo caracterizan:
- Una vez que un miembro llega a cierto nivel, firma un documento, donde señala que el Opus Dei será el heredero de sus bienes.
- Practicar el delito de violación de correspondencia, penado por la ley. En los grupos que llevan vida común, los miembros no tienen derecho a la intimidad, el director abre todas las cartas que salen o entran.
- Practicar una división de clases al estilo de castas de la India, donde los pobres son los despreciables apestados, y se evita su contacto con los miembros pudientes. Cuando reclutan mujeres pobres, se sirven de ellas como empleadas domésticas.
- El miembro del Opus Dei aprende poco de ética y moral, pero se pone énfasis en signos exteriores como el castigo corporal: es obligatoria la flagelación en las nalgas (deben culminar diciendo la frase de Escrivá: ‘¡Tu mayor enemigo eres tú mismo, bendito sea el dolor!), el cilicio, el ayuno, en ocasiones dormir en el suelo . Si bien es cierto que hay santos que han practicado la penitencia corporal, si no existe ética ni moral, ¿de qué sirve la flagelación o cualquier rasgo externo? ¿Podría impresionar espiritualmente un Hitler o un Montesinos flagelándose?
- Su codicia, valen más los más pudientes, porque de ellos ‘cosecharán más’. Ocultan a los principiantes que una vez que han hecho los votos y a partir de determinado momento, su sueldo no les pertenecerá, sino al Opus Dei.
- A los miembros se les recomienda no hablar a sus familias de sus propósitos de pertenecer al Opus Dei de por vida. Inclusive, a cierto nivel se les aconseja no tener fotografías de sus seres queridos.
- Los miembros son controlados hasta en lo que pueden leer, produciéndose un deterioro mental debido a la estrechez de ideas en que se desenvuelven. ¡Sin embargo se les hace creer que son una élite superior! Es usual que se conviertan en individuos con dificultades de desenvolvimiento social.
- La deshonestidad de sus altos mandos. Actualmente el Opus Dei maneja intereses económicos gigantescos. Su sede en N. York está avaluada en 42 millones de dólares.
- En sus inicios, sus bases de operaciones sirvieron para el reclutamiento de la organización fascista ‘Joven Europa’, dirigida por militantes nazis, y con vinculaciones con el fascismo italiano y español.
- El reclutamiento subrepticio y deshonesto. Al potencial miembro no le dicen que son Opus Dei, sino hasta que lo creen convencido. Esto no lo practica ninguna orden católica, en las cuales todas las reglas son claras y limpias. Ojo padres: ¡a los menores les inducen a firmar un documento de adhesión y les dicen que oculten esto a sus padres! Esta secta rompe el lazo de confianza y comunicación entre padres e hijos. La sociedad debe tomar conciencia de este grave hecho. Por supuesto, de este procedimiento no dejan constancia por escrito, allí utilizan el secreto de logia, para no comprometerse.
- (¡Atención discapacitados!), para el Opus Dei las personas con cualquier defecto físico son inferiores y nunca llegarán a ser miembros numerarios. ¡El sucesor de Escrivá, Echevarría, dijo que nacen discapacitados debido a prácticas sexuales pecaminosas de los padres!
- La reacción irracional contra los valores del mundo moderno. Usualmente el Opus Dei tilda de marxistas a quienes hablan de justicia social y derechos humanos (¡pobre San Martín de Porres, patrón de la justicia social en el Perú!).
- Intolerancia ciega a otros credos. La reina Isabel (cabeza de la iglesia anglicana) es tildada de ‘demonio’. Desprecian a otras órdenes católicas y las atropellan groseramente.
- El abuso de la información. Los reclutadores son obligados a escribir reportes individuales sobre cada miembro, para ser alcanzados a sus superiores (todo un trabajo de inteligencia), en cada país siempre hay miembros pertenecientes a los servicios de inteligencia, como el SIN en el Perú y la CIA en EEUU, prestos a realizar siniestras actividades, a enseñanza de Escrivá.
- Enseñar que los sacerdotes son seres superiores a los demás. Practican el culto irracional a la persona de Escrivá.
- Mutilar el valor de la fraternidad, considerándose posible sólo entre miembros del Opus Dei. Estas ideas son peligrosísimas, muere el amor al prójimo. Los demás sólo son vistos como potenciales miembros, como enemigos o aún, como demonios.
- A los miembros se les dice que si abandonan el Opus Dei serán condenados. ¡Vaya farsa! El católico sí puede dejar una orden e ir a otra. Ej.: San Antonio de Padua, quien primero fue agustino y después franciscano.
En general, sus ideas, me recuerdan en parte, cuando el clero apostólico y romano, dice aquello de pactar con el diablo, de vender tu alma. Si eres pobre, ellos te darán trabajo y una vivienda, a cambio de hacer contigo lo que les de la gana y que, si llegas a desarrollarte, ellos, te chuparan asta la última gota de sangre.
un saludo, y gracias a los que escribís, posiblemente abra otra entrega informativa acerca del peligro que se corre con el Opus Dei.
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